Escisión: La Cúpula del Pensamiento
Nota, 2026: Este texto tiene cuatro años y está aquí tal cual salió de la libreta; lo único que le he metido son respiros de párrafo, ni una coma cambiada. Lo escribió un chaval de catorce, días antes de cumplir quince, con certezas de arquitecto social y, de propina, la mejor gracia del cuaderno (la de la “cosa esa roja colgante”). En mitad del muro también dejó la frase más honesta de todas: “La verdad es que yo no me identifico como un ser humano”. Las dos cosas son el mismo chaval. — E.
La mayoría de los seres humanos tienen un problema: su mente cerrada. Evitan salirse de los parámetros sociales, de lo establecido; son inflexibles en sus ideas y opiniones, que no desean o no se interesan por conocer o experimentar cosas nuevas, temen al cambio o a lo diferente. Es como si vivieran en una “cúpula de solo un pensamiento”. Porque, al fin y al cabo, un ser humano es como es por cómo es educado, especialmente en su niñez; como un animal que se adiestra. Las personas con mente abierta son los que razonan diferentes opciones de qué es lo correcto, los que aceptan distintas realidades, los que tienen empatía absoluta y los que tienen principios a raíz de haber visto o entendido cierta situación. Algo que debería proporcionar el gobierno es la educación al raciocinio, y no solo filosofía; proporcionar varias ideas, educar a cómo ser feliz, promover rutinas sanas y hacer ver las sustancias como el alcohol o el tabaco como algo muy malo. A partir de ciertos hábitos se desarrollan otros parecidos. Si se fomenta leer libros, es muy probable que la persona desarrolle una habilidad de tener curiosidad sobre las cosas a su alrededor.
Los padres no saben cómo educar a sus hijos, por eso el gobierno debe tomar un papel clave, o por lo menos enseñar a los padres a cómo hacerlo, porque esa será la próxima generación, es el futuro. La educación es el sector más importante de todos, y el más infravalorado.
También se debe educar para controlar los instintos humanos, tales como la copulación, pues es una pérdida de tiempo. De hecho, tu existencia en la naturaleza es principalmente para que te reproduzcas. Pero somos más inteligentes que eso, ¿no? Además, también hace que los hombres sexualicen a las mujeres, las traten como objetos y las violen. Es por esto por lo que a lo largo de la historia la mujer ha sido infravalorada, cuando también es un ser humano.
En conclusión, lo que le falta a la sociedad es una educación avanzada sobre cómo vivir, que sea rigurosamente diseñada y adaptada para todos. Un factor importante es cómo debe ser diseñada esa educación. Dicho de otra forma, ¿cuál sería la educación correcta? Está claro que hay varias ciencias y sectores, ¿pero cuáles enseñar y en qué cantidad? Aparte de esto, la principal se llamará “Ser”. Tratará sobre cómo existir correctamente. Puede que esto alguien lo tome como subjetivo, pero en realidad es objetivo: si te preguntan cuáles son cualidades buenas, ¿qué dirías? Sano, humilde, honesto, amable, etc. Exacto, eso es lo correcto. Quien lo rechace, deberá ser penalizado de manera inteligente, centrándose en el resultado más que en la penalización. Puede sonar estricto porque has nacido en una sociedad donde no hay control. Si hubieras recibido la educación de la que hablo, verías las drogas como lo peor del mundo, serías una persona educada, sabrías cómo ser feliz aun sabiendo lo complicada que es la existencia, etc. Esto hará que haya más limitaciones con el fin de mejorar la sociedad, así que serán bien recibidas por gente inteligente.
Actualmente, lo que estamos dejando para los del futuro es prácticamente lo mismo que hace 100 años, pues no hay ningún pensamiento profundo. La sociedad actual está muy mal en general mentalmente. En realidad, es el resultado de un bucle: la gente de alrededor de una persona hace que esta se comporte parecido a ellos, y aún más si son amigos. Y así se comparten formas de pensar exponencialmente, que no son ni de lejos las correctas.
A continuación, hablaré un poco sobre la manera de vida que se ha ido compartiendo a lo largo de los años. La mayoría tienen aficiones que resaltan las emociones del ser humano. Eso es, todos buscan algo que produzca sentimientos, pero eso a largo plazo no es bueno, porque llegará un momento en que tus sentimientos o emociones controlen tu forma de pensar, y terminarán aniquilando cualquiera de tus principios. Es por eso que debería haber aficiones más sanas. También hay mucha gente poco respetuosa y sin ningún principio, gente agresiva y peligrosa. Esa gente no ha sido bien educada.
Apoyo la idea de que el gobierno anime a que la gente tenga hijos, pero no apoyo la idea de que el sexo o la vida amorosa haga que tu vida cambie por completo a malas. Y ya ni hablemos sobre las religiones, pues todo es una farsa que solo está atrasando al ser humano y hace perder su tiempo. En cambio, deberían creer en la paz, en el estoicismo, el nihilismo o cosas parecidas: la tranquilidad.
Que todos los países del mundo se reúnan y hagan que su población empiece a pensar diferente. Enviar las ojivas nucleares lejos de la humanidad, en la galaxia.
En conclusión, hacer que la mayoría de la especie humana sea productiva y tenga conocimientos científicos. Debería haber un sistema en el que lo principal sea la evolución, en el que los humanos piensen como equipo e intenten sacar este mundo adelante.
En cambio, como ya he dicho antes, la mayoría vive en una cúpula. Y es demasiado difícil imaginarse algo que no sea dentro de esa cúpula. Otro problema también es que, si piensas diferente, es muy probable que te ignoren o te tachen de loco. Siempre son los mismos pensamientos e ideas, así de mal va la humanidad.
La verdad es que yo no me identifico como un ser humano, hasta tal punto que me miro al espejo, me toco la cabeza y el cuerpo, y simplemente me es muy extraño, y eso que así he sido lo que llevo de vida. Me es extraño sentir que estoy vivo, saber que puedo recibir daño, saber que mi existencia no sería posible sin un par de órganos, saber que algún día moriré, aunque esto último lo piensan todos.
Para mí, lo que yo soy es solo una forma física de representar algo mucho más complejo.
De esto hablaré en otra sección, pues es algo más profundo, que es sobre la perspectiva de cada persona, pero evidentemente tenía que haber una sección sobre mí, ya que yo también soy un ser humano, puede que un poco extraño, pero lo sigo siendo, como tú y como las otras más de 8 billones de personas. Eso era todo de esta sección, pues mi “Yo” md es complicado de explicar, y de cierta forma las teorías que habrá en “Yo” y en “Humano” se contradicen, ya que en “Yo” hay teorías paranoicas. Hay que pensar de todo, ¿no?
También tengo una propuesta: tener un mismo idioma global. Hay más idiomas que países. Sé que el idioma es un signo clave de la cultura de una región, pero a nivel práctico, si todos usáramos el mismo idioma, evolucionaríamos mejor. Ahora, con distintos idiomas, es como si los humanos que hablan otro idioma al tuyo fueran alienígenas, pues no los puedes entender. Realmente evolucionaremos más rápido, pues habrá más tesis de gente de algunas regiones y, como es el mismo idioma, gente de otras regiones las podrá entender y sacar sus propias conclusiones. Y así tendrán nuevas ideas de cosas que no se habrán imaginado nunca, y con eso generarán aún más nuevas ideas. Aunque siempre puedes ir al traductor, eso es tedioso y casi nadie lo hace.
De verdad, tener un mismo idioma, el idioma humano, sería algo magnífico. Si llegáramos a conocer a los alienígenas, dirán “Ah, ese es el idioma humano”, pero como ahora está la cosa, dirán “Mierda, entonces, ¿cuál es mejor, el inglés o el hindi?”. También cabe mencionar que nuestra mente se vería menos forzada para aprender nuevos idiomas, y ese espacio de neuronas se podría usar para aprender otras cosas importantes.
Todo pinta bien, pero ¿cómo conseguir que todos hablen el mismo idioma? Pues lo primero es que todos los países se pongan de acuerdo, algo que ya es imposible, ya que ellos se ven como gente de su país, no como seres humanos que debemos ayudarnos. Lo segundo sería crear un idioma nuevo o coger un idioma existente, el más usado. Aunque esto último creo que sería imposible, pues nadie quiere hablar el idioma de otra cultura. Por eso, usemos uno nuevo. Podría ser el esperanto, pero ese no tiene tanta dedicación. Ahora, hagamos un nuevo idioma. Un idioma que sea fácil, que los mayores científicos del planeta lo hayan diseñado, que haya palabras cortas, fáciles y literales de pronunciar. Y que se nombre a absolutamente cualquier objeto importante, para no decir: “¿Sabes dónde está la cosa esa roja colgante? Es que la he perdido”.