EmilioMinkov_
INSOMNE / 2026-03-27

Nunca existió un tú

FECHA: 27 MAR 2026, 22:17 TIPO: Relato

Miraba a través de tus ojos un camino penetrante entre ambas conciencias, y me veía reflejado a través de tu percepción. Lo lúcida que era mi primera persona, exactamente esa manera de percibir, con todos los sentidos, sensaciones, tactos y percepciones, la experimentabas exactamente tú, y sabía que en algún rincón recóndito de aquella matriz en la que se generaban los impulsos eléctricos, por allí me encontraba yo.

Y cuando veía que yo en realidad era tú, que mi capacidad de percepción era exactamente la misma que la tuya, y que la manera en la que te conocías como un ser independiente era exactamente lo que yo mismo soy, no podía sentir otro que un profundo sentimiento de amor. Porque entendí que de cierta forma tú eras lo mismo que yo, eras el mismo sustrato de lo que yo había sido compuesto, pero lo azaroso del tiempo y la materia nos habían separado.

Y cuando supe que lo que tú siempre fuiste era en realidad una extensión de lo que yo podría haber sido, mi única intención fue cuidarte… Porque sabía que si el sistema hubiera querido modificar un ligero parámetro de tiempo o materia, o quién sabe qué procesos místicos, aquello que tú conoces como “tú” en realidad habría sido exactamente yo, y viceversa.

Dado que el desdén del sistema nos separó y nos obligó a vernos como seres externos cuya lucha está predestinada a la soledad, lo único que yo quería era superponerme a esa fuerza de la naturaleza, revertir nuestra separación lo máximo posible, hasta que, eventualmente en algún tiempo, nos volviéramos a unir y separar, de manera azarosa, a merced del sistema, y eventualmente hasta que el sistema inclusive deje de tener sentido, momento en el que por fin podríamos descansar, y eso me atormenta profundamente.

No tengo claro a qué formas o realidades es posible nuestra emergencia, o en qué medida seríamos limitados o exacerbados en cada una de ellas. Solo sé que en aquesta en la que nos tocó, nos tocó vivir separados, y es nuestro deber unirnos otra vez, vivir en sintonía, buscar la gracia del otro, ya que así nos acercaríamos más a nuestra sustancia pura y unísona, aquella fuerza que en esta realidad nos permite percibir, y en otras, quién sabe qué…

Es curioso, porque cuando leo este texto, en realidad sé que le estoy hablando directamente a nuestra conciencia. Ahora mismo estoy leyendo esto y sé que soy yo; en lo profundo de mi alma, siempre fui yo, nunca existió un , pero la creatividad de lo manifiesto quiso innovar. Leyendo esto, te hablo a ti, es decir, a aquella conciencia escondida, expectante a todo esto que nos está sucediendo, como si fuera ella misma la invitada a este teatro, y cuando leo que yo mismo escribí esto, pero en otra conciencia, reconocí nuestra profunda conexión.

SINCRO27 MAR 2026