EmilioMinkov_
INSOMNE / 2022-12-15

Vuela Alto, Michón

FECHA: JUE, 15 DIC 2022, 22:40 TIPO: Texto

Nota, 2026: Entrada de archivo (diciembre de 2022, 15 años). Elegía familiar escrita en caliente tras la pérdida de Michón en Bulgaria. — E.

Me comunican que se fue el gato de mis abuelos (por parte de madre). No estoy seguro de cuál era su nombre, tal vez Michón, pues escuché varias veces ese nombre. Creo que lo conocí en el verano del 2020, en la época pandémica.

En ese año no nos llevábamos bien. Él era pequeño y apenas conocía el mundo; bastante asustadizo. Por eso en ese año a mí tampoco me cayó muy bien. Creo que solo logré acariciarlo una vez porque estaba mi abuelo cerca. Siempre se apartaba cuando estaba yo.

Después llegó el verano de 2021. Lo cierto es que no sé con certeza si lo conocí en 2020 o 2021. Quiero recalcar que solo lo veía en verano porque él estaba en Bulgaria y yo vivo en España. Lo veía entrando a la casa tirando de la red de las moscas. Yo, cuando intentaba ayudarlo, se apartaba. Seguía siendo bastante miedoso, pero algunas veces le acariciaba. Era el compañero ideal de mis abuelos.

Por último, el verano de 2022. El último verano de él y yo. Esta vez era menos miedoso; se había adaptado a los humanos. Se notaba cómo le creció un pelo muy lindo, y seguía limpio como siempre. Ya le acariciaba prácticamente siempre que quisiera, le daba buenos masajes y le gustaban. Solo algunas veces se apartaba cuando no quería más. También me gustaba darle comida. Hicimos buenos lazos. Le veía puntiagudo en las piernas de mi abuelo, queriendo que le acariciaran. Era muy tierno. Sin embargo, seguía conservando algo de miedo por mí.

Nos hemos asustado juntos varias veces. En una ocasión, cuando entraba al cuarto de abajo, de repente salió algo corriendo y se me paró el corazón. Era él, el muy granuja. En otra ocasión salió corriendo del piso de arriba. Y en otra, mientras estaba en el cuarto de arriba, con la puerta abierta, por la noche pero con la luz encendida, veo cómo algo pasa y me pegué un susto tremendo. Creo que él se asustó más que yo. Hay varias ocasiones donde nos asustamos juntos; fue divertido. Una vez, bajando las escaleras muy rápidamente hacia el salón, él me vio, se asustó de golpe y salió disparado.

Le veía muchas veces durmiendo. Una vez, cuando yo echaba la siesta, se quedó en mis piernas. Me levanté y me asusté. Intenté no molestarlo para que allí siguiera. Un gato único. Bastante inteligente. También le pegaban otros gatos, y se sentía seguro en casa. Siempre se ponía en las piernas de quien abría la nevera. Me acuerdo de cómo le cortaba trozos de carne y él cómo las comía. Después, cómo lo acariciaba. Estaba fuera casi todo el día. Venía por la tarde-noche. Algunas veces para acompañar a los abuelos en el jardín. Se despedía de nosotros cuando íbamos a alguna parte. Mi abuelo me enseñó una foto donde Michón estaba encima del televisor. Yo también le hice varias fotos, pues era bastante bonito. Bien limpio y blanco.

Nunca te olvidaré, Michón. Puede que no nos entendiéramos algunas veces, pero qué bueno eras. Te fuiste joven; tristemente así de dura es la vida. Me parte el corazón que alguien te haya hecho eso, y te haya dejado así sin más. Lo pasé bien contigo. Vuela alto, amigo.

SINCROJUE, 15 DIC 2022