Esto y lo Otro
Esta anécdota, para ser sinceros, la empiezo un poco por inercia al ver las otras y seguir la tradición, y también porque pretendo evitar el estudio de los disacáridos.
Siempre he tenido la percepción, o por lo menos el conocimiento de saber que es posible, de que yo trascienda socialmente a otro nivel o bien en el ámbito monetario. Y siempre lo he visto posible, pero nunca he sabido cómo. Hoy en día ya estoy empezando a adaptarme a aquella verdad y realidad más probable que ocurra, que básicamente es vivir sin ninguna demasía favorable, sino más bien con una nómina acorde a mi capacidad y con una vida bastante normal.
Lo cierto es que nunca me he quejado de esta verdad que me acecha, pero sí es cierto que me resulta algo exasperante pensar que lo que soy va a ser esto y poco más. Siempre he pensado en un “esto y lo otro” o en un “más allá”, viviendo y soñando, pero es hora de fijarse en el mundo real.
Pero, bueno, en fin, quién sabe, nunca se sabe; he dicho que es posible y sigue siéndolo… Tampoco podemos decir un no rotundo a la izquierda; sigue cabiendo la posibilidad, por favor.
O simplemente puedo establecerme metas más asequibles. No todo es perdición. No todo es decadencia, malestar y aflicción. Empecemos a vivir, ya solo con eso…